make
love
with
your
target
5
Mar
Rafael Jiménez
de Profero

La democratización de la cultura

Mona Lisa, graffiti

Internet ha cambiado todos los aspectos de la vida moderna y tal vez haya supuesto una revolución social mayor incluso que la revolución industrial. Internet ha afectado y modificado, para bien o para mal, todas las esferas de la vida humana y todas sus formas de expresión. Y el arte tampoco ha escapado a sus garras su influencia.

Víctima o beneficiario de la globalización 2.0, el arte puede llegar desde todas partes y de cualquier forma hasta cualquier lugar. El arte ahora no pertenece solamente a una minoría intelectualmente culta, sino que ha perdido en cierto modo su carácter elitista para alcanzar a todo el mundo. Con esto no quiero decir que cualquiera puede ahora aprender sobre Velázquez o entender las exposiciones de la Saatchi Gallery navegando por la web, sino que cualquiera puede crear algo, e independientemente de su calidad artística, colgarlo en la red y clasificarlo como arte.

El arte se ha democratizado, ha borrado sus fronteras, se ha descentralizado; unido todo esto a que hoy día cualquier cosa vale en el arte y la mayoría lo acepta como algo bueno. Yo no estoy seguro de qué pensar.

Por un lado, se ha devaluado. Si el arte es algo que cualquiera puede hacer, ¿qué valor tendría? Si para dar a conocer tu arte necesitas moverte, ganártelo, lucharlo; intrínsecamente eso le da más valor que si es tan sencillo como colgar en tu perfil algo que hayas hecho. Por otro lado, puede que esto nos ayude a seleccionar, que llenando la habitación de basura sea más fácil ver la joya que brilla al fondo. Sea como sea, el máximo beneficiario ha sido la música, con fenómenos como Arctic Monkeys, Lilly Allen o en España, ese chico del que prefiero no hablar.

Hoy día cualquiera puede grabar un maqueta en un ordenador, hacerse un Myspace y tener éxito, pero también puede uno hacerse un blog y escribir un libro en él que será accesible desde cualquier lugar del mundo sin necesidad de un editor. Y además no hace falta estudiar nada ni dedicar horas y horas a esa disciplina concreta para hacerlo.

Éste es el mundo del resultado inmediato sin esfuerzo, así nos estamos educando a nosotros mismos. También vemos blogs y blogs cuyos autores desatan sus más ególatras instintos, blogs creados para su mayor gloria, donde nos cuentan sus divagaciones geniales, nos muestran su fantástica fotogenia o nos informan sobre qué comen cada día y que ayer se les perdió el bonobús (pero éste es otro tema y no me quiero desviar).

En el otro lado, tenemos a Youtube como uno de los mayores contenedores de basura audiovisual que podemos encontrar en el mundo, dejando a un lado los archivos de Telecinco. En lugar de usarse el medio para la creación e innovación artística de valor, se usa al 95% para vídeos de perros patinando, tíos metiéndose latas de lentejas en la boca, accidentes de tráfico o palizas adolescentes.

¿Ésta es la cultura que está creando Internet, entonces? Sí, esto también es parte de esa cultura, fruto irremediable de ella. Esto lo encontramos en cualquier lugar de nuestra sociedad de consumo, donde el entretenimiento lamentablemente está muy mucho más valorado que la calidad y la forma del artefacto.

Por último, ya que hablamos de arte, la censura cada vez está más presente en Internet, en este mundo políticamente correcto, moralmente pulcro, en el que si algo ofende mínimamente a alguien es cortado de raíz en pos de las libertades.

Recuerdo el caso de una campaña en la que queríamos colgar el trailer de una buena película de cine española, de un buen director, en Youtube y no fue aceptada porque en el trailer se veía una teta. Una teta. Por favor. Es la política de Youtube y Google. Lo entiendo, pero no lo entiendo, porque la Venus de Botticelli también enseña una teta y está en el Google Imágenes, no sé si me entendéis.

Personalmente me parecen mucho más pornográficos otro tipo de contenidos, como los enunciados anteriormente, que en cambio no se censuran.

En definitiva, con Internet podemos potenciar el arte, hacerlo crecer y evolucionar de una forma anárquica y completa. También podemos hacer que cualquier persona del mundo conozca sobre microbiología o sobre la arquitectura de Praga; pero si no llevamos cierto control sobre la calidad del contenido creativo y ejercemos demasiado control sobre las tetas y los culos, solamente tendremos un montón de servidores llenos de archivos vergonzantes para la humanidad, además de inútiles más allá de la anécdota. Sí, vivimos en un lugar donde la anécdota es más importante que el hito.

Entonces, como raza humana, ¿realmente estamos usando Internet en la dirección correcta o somos un grupo de chimpancés semievolucionados que se entretiene con un objeto cuya utilidad no entiende en absoluto?

Perdonadme, os dejo, que un compañero acaba de pasarme un powerpoint de deformaciones congénitas muy interesante (espero que no me censuren esta última frase).

Popularity: 85% [?]

  COMPARTE
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas
Loading ... Loading ...
  4 COMENTARIOS
MARKETINGDE
TENDENCIAS
Cerrar
Enviar por Correo