
Agencias creativas, centrales de medios; propuestas, presupuestos, contrapropuestas, ideas, briefings, maquetas… muchos son los factores cuando un anunciante dice la famosa frase de “y para Internet… quiero algo nuevo”.
He escuchado esta única frase como briefing muchas veces los últimos dos años. Hemos desarrollado blogs, aplicaciones sociales, widgets, juegos, perfiles en comunidades de usuarios, campañas de comunicación… Para la mayoría de estas campañas (que me apasionan) hay un denominador común sobre el que construir: la idea, clave en el éxito de la campaña y el elemento más valioso de la propuesta.
La idea tiene que pasar varios exámenes antes de salir adelante. En cada propuesta es diferente y la cadena para el OK final en forma de Orden de Compra puede ser más larga o más corta (central de compras, agencia creativa, cliente directo…).
Hace un par de semanas sentí por cuarta vez en dos años la extraña sensación de ver nuestra idea plasmada en un proyecto real sin nuestra participación directa en la ejecución del mismo. Vamos, lo que toda la vida se ha llamado copiar (o fusilar, apropiarse, robar… esas cosas que tanto le gustan a los amigos de lo ajeno).
Primero fue una solución de advergaming para una peli. Un “creativo” replicó a la perfección (en base a la misma programación) el juego que propusimos. Iguales posibilidades, mismos matices.
Más tarde fue un blog. Salió el mismo nombre, las mismas categorías, incluso llegaron a quedarse parte de la cabecera que diseñamos y en su día fue rechazada.
Luego fue un desarrollo para una película, el replicante de por aquel entonces copió tanto el nombre como la funcionalidad del desarrollo (aunque con menos gracia).
Y la última es divertida. El cliente declara una guerra entre proveedores para bajar los precios. Toca varios palos a la vez y pide propuestas creativas a unos cuantos (se quedará con lo que más le guste de cada uno). Me llegó a decir: “Álex, si igualas el precio y las prestaciones que me da Fulano te doy preferencia en la negociación”.
Efectivamente, volvió a ocurrir. Mejoras que propusimos en su día para el proyecto final están a día de hoy en marcha y lógicamente no he visto un céntimo.
La verdad es que, tras el lógico cabreo automático, siento que vamos en el buen camino. Sembramos y cosechamos nuestra siembra; aunque alguna vez, la cosecha se la queden otros.
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Abril 18th, 2008 a las 12:40
Me gusta el final de la frase.
“Tras el lógico cabreo automático, siento que vamos en el buen camino. Sembramos y cosechamos nuestra siembra; aunque alguna vez, la cosecha se la queden otros.”
Es difícil ser positivo cuando pierdes un cliente, o cuando un cliente se aprovecha de tu trabajo…o cuando directamente te copian cuando has sido original. Con esa frase lo has conseguido. Felicidades.
Abril 20th, 2008 a las 7:51
Alex, me parece muy interesante este debate que planteas sobre la autoría de las ideas en internet. En este negocio en que nos movemos existe muy poca ética y muchos postores… y zas, a la primera que te despistas te la juegan, estés en el lado que estés: agencia, central, proveedor. Al final el cliente siempre consigue lo que quiere, gracias a que un “plagiador” profesional se lo ha puesto en bandeja en el momento adecuado. No tienen que hacer mucho esfuerzo para que parezca un accidente: “yo no quería…”, “el cliente se empeñó…”. Siempre intentarán convencernos de que fue una cuestión de tiempos o de confianza… y por supuesto, nunca fue por el dinero!!!
Ser original es muy jodido en estos tiempos, y tú y los tuyos lo intentáis cada día. Yo soy el primero que te ha exigido y exigirá siempre esa originalidad, así que cuenta conmigo para que tus ideas no las pongan en marcha otros.
Abril 21st, 2008 a las 10:13
Gracias Josep,
muchas veces o sacas algo positivo de los plagios o seguramente pierdas al cliente. Lo divertido del sector es que no somos muchos y al final todos nos acabamos conociendo. Hoy estás aqui, pero nadie sabe dónde estarás dentro de 5 años: Quién será tu jefe? quién será tu proveedor? Quién será tu cliente? La vida da muchas vueltas…
Pedro, cuento contigo!
Abril 22nd, 2008 a las 8:40
Al final, creo que todo dependera del “horizonte temporal” en el que cada empresa/persona trabaja.
si trabajar para mantener una relación duradera con tu cliente, el que escoga otras opciones (aunque sea muy similares a las que has propuesto tú), negocie precios y demas acciones no deberia molestarte tanto.
claro si piensas que lo que hay que hacer es exprimiar al máximo a este cliente, por que el año que viene dios dira…pues entonces si que es importante esas cosas…
salu2.
Abril 22nd, 2008 a las 8:46
Con todos los respetos, cdelgado, creo que no has comprendido el texto.